Diagnóstico de la miastenia gravis

El profesional de atención médica hablará contigo sobre los síntomas, revisará tus antecedentes médicos y hará un examen físico. También realizará un examen neurológico.
Examen neurológico
Durante un examen neurológico, el profesional de atención médica puede evaluar lo siguiente:
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Reflejos.
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Fuerza muscular.
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Tono muscular.
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Sentido del tacto y de la vista.
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Coordinación.
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Equilibrio.
El equipo de atención médica puede llevar a cabo varias pruebas para diagnosticar la miastenia gravis.
Prueba de la bolsa de hielo
Si tienes un párpado caído, quizás el profesional de atención médica te coloque una bolsa de hielo en el párpado. Después de dos minutos, el profesional de atención médica retira la bolsa y verifica si el párpado está menos caído.
Análisis de sangre
Un análisis de sangre podría revelar la presencia de anticuerpos que alteran los sitios receptores donde los nervios envían señales a los músculos para que se muevan.
Estimulación repetitiva del nervio
En este estudio de conducción nerviosa, un profesional de atención médica coloca electrodos sobre la piel que cubre los músculos que se examinarán. Se envían pequeños pulsos eléctricos al nervio que llega a ese músculo. Estos pulsos miden si el nervio puede enviar una señal al músculo.
Se examina el nervio varias veces para ver si tu capacidad de enviar señales empeora con la fatiga. Si el nervio se fatiga, esto puede indicar miastenia gravis.
Electromiografía de fibra única
Este examen mide la actividad eléctrica que hay entre el cerebro y los músculos. Consiste en insertar un electrodo de cable fino a través de la piel hasta un músculo para examinar una fibra muscular aislada.
Diagnóstico por imágenes
Un profesional de atención médica podría indicarte una tomografía computarizada o una resonancia magnética para revisar si hay un tumor u otro problema en el timo.
Pruebas de la función pulmonar
Estos exámenes evalúan si la afección altera tu respiración.